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sábado, abril 01, 2017

Pronto

Más pronto de lo que pensamos el segundo idioma de Suecia va a dejar de ser el inglés y en su lugar estará el árabe que a pasos agigantados está en todos los rincones de esta sociedad 🤔🤔🤔🤔🤔


PS.  Y no crean que porque es primero de abril es una broma, no! Esta foto la acabo de tomar de la página del cine sf.se porque justo voy a ver esa película con mi peque (obvio no en árabe 😂😂😂)

jueves, marzo 02, 2017

Niños Superdotados


Apartes tomados de aqui

El rango promedio del coeficiente intelectual está entre 90 y 110; la inteligencia media-alta, entre 110 y 120; la inteligencia alta, entre 120 y 130, y la inteligencia superior, más de 130 , dice Parra.
Según Miguel de Zubiría, director científico de la Fundación Alberto Merani para el Desarrollo de la Inteligencia, institución de educación especial para niños con coeficiente intelectual superior, en un colegio de mil estudiantes puede haber entre 10 y 20 con coeficiente intelectual de más de 130.
Las pruebas de inteligencia constituyen la mejor manera de identificar cuáles son los niños que poseen los coeficientes altos, así entren a un programa especial o no, porque los resultados modifican la actitud de los papás y de los maestros , dice.
Para él, al igual que para Gerardo Hernández, sicólogo especialista en inteligencia, este tipo de evaluaciones debe ser frecuentes entre los niños, así como lo son los exámenes de los ojos, de los oídos o de los dientes.
Los pequeños con coeficiente intelectual superior se caracterizan por: indisciplina constante, no acatamiento de rutinas y autoridades, curiosidad por temas específicos, juegos completos, apatía y desmotivación hacia la vida diaria del colegio, mala escritura y ortografía, bajo rendimiento escolar, gusto por actividades extraescolares (por ejemplo, tocar violín, leer sobre astrología o patinar) y en algunos casos rechazo social , afirma la sicóloga.
De Zubiría resume los rasgos más característicos de la siguiente manera:

-Buena capacidad para comprender: entienden fácilmente, basta con una sola explicación.
-Expresión más rica y compleja que la de cualquier niño de su edad: tienen buen vocabulario, utilizan verbos y conectores. Incluso en muchas ocasiones comienzan a hablar antes de lo normal.
-Interés por el comportamiento de las personas y de las cosas: constantemente están preguntando el porqué de todo (por ejemplo, por qué las nubes son negras cuando va a llover, por qué existe la pobreza, por qué hay divergencias políticas). Los impacta todo lo que sucede en el mundo y eso los lleva a ser muy sensibles.
-La creatividad les sobra: inventan palabras, juegos e historietas, por eso se aburren con las cosas rutinarias y son muy buenos para conectar un hecho con el otro.
-Su autoconcepto y liderazgo están por las nubes: tienen muy buen concepto de sí mismos y eso los lleva a ser líderes en sus grupos. Después de los 6 años esto puede cambiar porque entran a primaria y allí pasan a ser otros alumnos más, sus preguntas e intervenciones suelen se impertinentes.

Y estos Apartes tomados de aquí

Tanto los niños subnormales como los superdotados forman parte de los que se denominan "excepcionales". Se trata de niños que difieren del término medio en tal medida que sus diferencias justifican algún tipo de enseñanza escolar especial. Es en este sentido que un niño superdotado puede representar para sus padres un problema de magnitud semejante al que constituye un niño subnormal. En una sola palabra, son niños distintos. Se adaptan difícilmente al medio que los rodea y demandan una atención especializada, que en muchas oportunidades se les brinda con mayor frecuencia a los niños retrasados, por ser su caso más sencillamente diagnosticable, que al superdotado cuyas peculiaridades pasan muchas veces inadvertidas durante los años infantiles .

Quiénes son 
Frecuentemente se escuchan las quejas de maestros, sicopedagogos y padres de familia en el sentido de que no hay ninguna definición generalizada y reconocida de las dotes mentales superiores. Hasta hace muy poco tiempo, las investigaciones se ciñeron exclusivamente al grado de inteligencia, afirmando que el superdotado debe presentar un cociente intelectual --con base en el test conocido con el nombre de IQ, por las palabras inglesas Intellectual Quotient-- de 180, 150 u otros similares.

Sin embargo, algunos investigadores modernos sostienen que todo niño tiende a ser excepcional. Se habla hoy de que la excepcionalidad no tiene limitaciones rígidas y que todos los niños poseen condiciones especiales. Así, se dice que un niño puede ser incapaz de expresar con fluidez verbal sus ideas, y sin embargo estar muy bien dotado para otros tipos de funciones constructivas y creadoras. O que tenga pocas ideas, pero cada una de ellas original y de alta calidad.

Pero la existencia de niños superiores al promedio no se puede ignorar, como tampoco se puede tapar el sol con la mano. De acuerdo con la pedagoga de la Universidad Nacional, María Elvira Carvajal, "existen niños que exhiben destrezas superiores a las del promedio. Tienen un manejo verbal, lógico y matemático muy desarrollado y hasta se dan genialidades en destrezas de orden físico. Niños que andan y hablan más rápido, y que requieren un tratamiento particular".

Muchas personas se oponen enérgicamente a la identificación de las dotes superiores en los niños, al punto que opinan que identificar a un niño como sobredotado equivale a imponerle una maldición. Otras piensan que el daño no se causa al niño identificado como superdotado, sino a aquellos que, siéndolos, no son identificados. Por otro lado, como dice el sicólogo Gonzalo Arcila, se teme que haya padres que explotan comercialmente al niño, convirtiéndolo en una especie de curiosidad de circo.

Cuando los niños que reúnen esas condiciones especiales no son reconocidos a tiempo, comienzan a presentar bajo rendimiento académico. Se vuelven indisciplinados y reaccionan fuertemente contra la autoridad. William García, un "niño genio" de 14 años, que cursa 3° de bachillerato y que al mismo tiempo acude como asistente a la Facultad de Química de la Universidad del Sur, donde está reputado como el mejor alumno, contó a SEMANA que perdió segundo año de bachillerato al reprobar 7 materias. "A mi me aplicaron la `licuadora' porque yo hacía muchas preguntas que los profesores no podían contestar. Por ejemplo, preguntaba el peso atómico de algún elemento en clase de religión. Además, un profesor amigo me aconsejó que me saliera del colegio porque en tercero me esperaba otro profesor que me tenía bronca". William tuvo que salir del colegio, no sólo por sus malas notas, sino por su total indisciplina. Hoy sus padres han terminado finalmente por aceptar que tienen un niño superdotado (ver recuadro), pero no todos los casos tienen un final feliz.

William es un niño especialmente superdotado. Ello le permitió sobresalir tanto, que era imposible no detectar su genialidad. Su caso llega a la categoría de genio, de los que sólo hay uno en un millón. Sin embargo, el 3% de los niños colombianos pertenece a otra categoría, que sin llegar a la genialidad, están muy por encima del promedio y son los que se conocen con el nombre de niños superdotados. Detectarlos no es siempre sencillo. En la mayoría de los casos pasan inadvertidos para padres y maestros, quienes, al no comprender el fenómeno, los clasifican abusivamente de niños problema.

Miguel de Zubiría, sicólogo javeriano y profesor universitario, considera que los niños superdotados "son como las rosas, requieren un cuidado muy especial para que se desarrollen debidamente. Son sensibles a la falta de afecto y a la deprivación cultural. Sin una atención especial, empiezan a perder su potencial a los 6 años, cuando enfrentados a la incomprensión del medio, frustran su inteligencia. Se automutilan, para nivelarse con el promedio".

Son varias las características que identifican a un niño superdotado. Entre éllas están el lenguaje precoz y versátil, la capacidad de inventar palabras (como si el lenguaje no les fuera suficiente); una memoria excepcional, una gran tenacidad (no se dan fácilmente por vencidos); una gran independencia de criterio, autonomía, son antiautoritarios y, contra la que pudiera pensarse, establecen vínculos de amistad con gran facilidad. Poseen una gran sensibilidad, y sobre todo, un excepcional sentido del humor, aunque en la mayoría de los casos, esta última característica tampoco es fácilmente detectable.

Todo lo anterior significa que no es fácil distinguir al niño superdotado, porque muchas veces no está motivado para desempeñarse satisfactoriamente y se confunde con los mediocres y lerdos. Pero en cualquier caso, una interpretación errónea de dotes superiores intelectuales, así como su desconocimiento, pueden producir serios problemas de conducta que serán cada vez más difíciles de superar. Esto ocurre principalmente cuando la manifestación de las dotes excepcionales implica tipos de conducta no aprobados socialmente, tales como la agresividad y diversas formas de inconformidad.